
MACLA, “Grupo Abya Yala” y un arte que retorna al alma
En el Museo de Arte Contemporáneo Latinoamericano expone sus trabajos el “Grupo Abya Yala” de artistas plásticos latinoamericanos compuesto por Silvia Della Maddalena, Keiko González, Luís Sifuentes “mamanka” y Sergio Viera.
Argentina, Uruguay, Bolivia y Perú vibran en esta muestra cumplida y con notable calidad y fuerza por estos creadores que, unidos por una misma vocación, han indagado en la fuerza el continente buscando voces y sonidos de un ayer que se hace hoy. No hay folklore ni gestos fáciles en estos trabajos que se yerguen ante la mirada proponiendo una América aun ignota en mucha medida. El óleo, la arpillera, la tela receptora y misteriosa, la piedra ó el acrílico con caminos idóneos para todos y cada uno de estos artistas. Y en todo camino dejan pruebas de técnicas vividas al servicio noble de descubrir y celebrar Latinoamérica, historia y vida de un continente inmenso.
Y aquí esta obra, llegando desde la altura y sus soledades hasta este litoral que, asombrado, descubre el ceremonial. Y allí están los signos, grafías de enigma e invocación que, aun sin mayores conceptos, nos conmueven y hablan al alma. Y la piedra, al fin, que sustenta y confirma el rituaal.
Desde geologías remotas en las que los primeros pasos dejaban huella en arenas antiguas, bajo cielos movedizos que asistían al alzarce de montañas o sumirse en valles el hombre tentó dejar senda y camino en sus signos. Dejó petroglifos, pinturas rupestres o tallas de imperecera belleza y enigmas. Ofició con paciencia, su anhelo de sentar camino y huella en el tiempo fugitivo, que sentía como herida en el costado. Y en este Salón bellísimo que honra el “Grupo Abya Yala” sentimos y palpamos que la historia remota y sin fechas, los sueños secretos de aquellos que pintaron, sembraron, cantaron y tallaron están aquí, mas cerca de el corazón, que abre en asombro y amor hacia estos cielos que nos acerca este valioso Grupo de genuinos creadores!!
Jorge Héctor Paladini
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MACLA y el silencio y el tiempo en la obra de Oscar Mara
En el Museo de Arte Contemporáneo Latinoamericano del Pasaje Dardo Rocha, en la calle 50 entre 6 y 7 de nuestra ciudad, expone trabajos el artista Oscar Mara y en una muestra que vibra, por cierto, de la relación en la que éste creador se ha aventurado y que desde siglos ha sido temblor en el corazón humano; lo ineludible que significa el dialogo entre el “tiempo” y el “silencio”.
Dotado de muy buenas técnicas Mara alza imágenes que sentimos cercanas pero, a la vez, sumidas en voces y palabras que solo conocen sus personajes, signos crepusculares que viajan de secreto en secreto. Tres son las que convoca en cada aporte, alusión a las Tres Gracias o, también, a las Parcas, pues la Belleza y la Muerte a veces viajan juntas, pero el artista demuestra de paso, su vigor expresivo en rostros plenos de vida conmovedora, que sabe trasmitir con buen trazo. Pero la vocación le lleva, siempre, a ese diálogo de que hablamos ó escribimos entre el “tiempo” y el “silencio”. Pero ninguno de ambos es extinción ni olvido en Oscar Mara sino enriquecimiento, vibración, roce en la piel y el alma fugaz, lo efímero que anhela permanencia, legitimidad y vida. Y lo logra, por cierto, pues sentimos que estos inagotables trabajos quedan en la memoria agradecida de cada uno y de todos. Grafía grata y temblorosa Mara ha logrado convocar la magia en esta bellísima incursión en ese dialogo que nos descubre fascinante y eterno.
Antes de cada aporte de Oscar Mara estaba la eternidad, infinita ante cada tela, ante los signos que en sueños el artista vierte en el blanco. Cumplida la tela ya pasa a la siguiente, ley inmutable de todo genuino y valioso artista. Y luego-si, sin dudas- sigue la otra eternidad, esa que sucede a la obra y le otorga perennidad si ésta vale. Pero allí, como en cuevas o paredes de piedra y desde los siglos humanos, quedará esta obra de Oscar Mara como nuevo signo en los rocas, alzándose hacia estrellas y vientos de otros cielos probando que el espíritu, aun, sigue soñando !Felizmente! en esta tierra nuestra.
Y este rito nos aguarda en el MACLA, en este mes en que La Plata llega a sus 129 años compartiendo este conmovedor “pan y vino” de Oscar Mara.
Jorge Héctor Paladini
















